Egipto y Mesopotamia fueron los sitios donde, por primera vez en la historia de la Humanidad, ocurrió un extraordinario desarrollo de la agricultura que posibilitó el surgimiento de sociedades complejas, con gran número de individuos dedicados a distintas actividades; con riquísimos y poderosos gobernantes que ordenaron la construcción de pirámides y suntuosos palacios. También ocurrió un extraordinario adelanto de las artes, de la astronomía y de la escritura.